jueves, septiembre 28, 2006

CINE Bed sutra. Los 9 orgasmos de Winterbottom CINE

Título Original: Nine Songs
Director: Michael Winterbottom
Actores: Kieran O'Brien y Margo Stilley
Guión: Michael Winterbottom
Productor: Andrew Eaton y Michael Winterbottom
País: Reino Unido
Año: 2004
Género: Drama / Romance / Musical / Documental


Dice un colaborador de Letras Libres, se ensambla el nombre de la película en español, en inglés, y voilá: Nine songs y Nueve Orgasmos. Justo, son nueve canciones y por decir, nueve orgasmos y ahí lo tienes. Sin reparo de que me tachen de mocho y persignado, -situación que creo temen algunos críticos- me atrevo a decir que hasta ahí queda la propuesta. No hay más.

Escenas sexuales ¿explícitas?, anodinas, ordinarias, y carentes de imaginación. Debido tal vez a que se pretendió mostrar una historia de amor, no un corte pornográfico. Pero justamente es ese hecho, el morbo me atrevo a decir, la principal sugerencia para ver la producción. Escenas que al insertarse en una película seria, de connotado director, cambian de significado y se convierten en el principal detonador de la película.

Así que la transición de un acto carnal sexual aburrido de una película porno, se convierte en un evento audaz, fresco, diletante en un film de corte erótico. Estos cachondeos junto con fragmentos de presentaciones de grupos de ¿rock? de la escena indie, son la película.

Nueve Orgasmos, Nine Songs, es una apuesta visual de Michael Winterbottom, dónde arriesga si no todo, al menos su reputada trayectoria como director. Dónde al igual que las verduras, la frescura es el tópico principal lo que intenta vender.

La gran cualidad del film, es narrar visualmente por supuesto, los encuentros sexuales de una pareja y las presentaciones en vivo de grupos de rock, pero que queda en la mera anécdota.

Dicen algunos que esta película va más allá de una mirada vouyerista para presentar escenas sexuales que se magnifican para capturar lo cotidiano de una joven pareja como el desayuno, un viaje a la playa y el baño, el problema es que cuando lo cotidiano no tiene otra cosa que la cotidianidez, esa atmósfera se puede captaren lo cotidiano e incluso vivirlo en la vida diaria, al hacerlo con tu pareja en un desayuno, en una ida a la playa y en el baño. Seguro sería más interesante.

Como colofón, si gustas de la música de Black Rebel Motorcycle Club, The Von Bondies, Elbow, Primal Scream, The Dandy Warhols, Super Furry Animals, Franz Ferdinand y Michael Nyman, puedes ver esta producción de corte documental-musical. Incluso se hace necesario ver este experimento, nomás para que no te platiquen.

Información adicional:
*Causó polémica por ser la película con más escenas de sexo explícito en Inglaterra, los adultos abandonan las salas de proyección.
*En Irlanda hizo historia al obtener clasificación comercial y no XXX.
* Protagonizada por Margo Stilley, modelo de 21 años quien supuestamente pidió se quitara su nombre de los créditos.
*Sorprendió en festivales como San Sebastián y Cannes.
*Fue rodada espontáneamente sin guión.
*Los diálogos se fueron desarrollando a medida que la historia evolucionaba.
*Fue rodada con tres cámaras de video digital, sin ningún tipo de iluminación extra.
*Ambos actores debieron estar dispuestos desde un comienzo a tener relaciones sexuales reales para la película.
*Otros fims de Michael Winterbottom son Butterfly kiss, Bienvenidos a Sarajevo, Wonderland y La nueva orden.

lunes, septiembre 11, 2006

LITERATURA ¿yo?

Cuando el espejo le devolvió la mirada perdida y las arrugas de una cara desconocida, no supo como reaccionar. Por instinto casi saluda a ese rostro anónimo aparecido en el cristal, que también trataba de entender la situación, escrutando y revisando las profundas ojeras, el cabello despeinado y las orejas extrañas. Inclinando la cabeza, el reflejo le devolvía el movimiento a la par, como si un desconocido lo mirara a través de un vidrio fingiendo que era su reflejo en un espejo, sólo que sí era un espejo, y sí era su reflejo. Pero la imagen al frente, era la de un desconocido, veía su reflejo y lo que veía, no le era ni remotamente familiar.

Se recostó en el sillón tratando de calmar sus nervios y su acelerado corazón, que amenazaba con romper su pecho e irse corriendo del lugar en busca de su verdadero dueño, de ese acelerado corazón prestado que intentaba reventar su tórax, o de quien fuera en realidad.

El sabor amargo y el dolor en la nuca le avisó de la posible juerga de la noche anterior. Aunque también era posible que lo hubieran asaltado y quitado su cara, su cuerpo, su memoria, y golpeado hasta hacerle perder la conciencia, y el razonamiento burdo e ilógico de esta mañana, no era más que el resultado de su mente inflamada y enferma.

Corrió tropezando al espejo para verificar solamente que no había trazas de algún golpe o cardenal que delatasen, que ese desconocido que usurpaba su cuerpo, lo era a causa de la confusión mental, de las heridas producto de un posible encuentro con maleantes, pero no encontró pista alguna que indicara que había sido victima de un asalto.

Sin saber que pensar, se sentó tratando de hacer memoria, pero no tenía idea de lo pasado ayer, anteayer, no recordaba algún día siquiera. Ningúna evocación llegó a su mente. Lo que advirtió, después de una rápida revisión, fueron algunos arañazos en los brazos y un extraño diagrama pintado en el abdomen. Ni siquiera reconoció las manos como suyas. Alterado trató de controlar su agitación respirando larga y profundamente. Se vio a sí mismo desesperado en un sueño bizarro y distante, en una nube lejana y densa. Un sopor pesado insistía en llevarlo de vuelta a la cama. Tal vez esa era la respuesta: se dormiría y al despertar, recobraría sus recuerdos, sus sentimientos, su vida. Pero el dolor de cabeza lo traía de vuelta a la realidad, a ese extraño ambiente surrealista que lo envolvía y no lo dejaba serenarse.

Intentó una vez más hacer memoria, pero el pasado no sacudía su mente. Se esforzó más, asociando lo que tenía a la vista: una silla blanca, una cama vieja e incómoda, una fotografía tomada, ¿dónde? una escena vista desde el interior, una señora y su niño de espaldas veían llover, esperando que amainara para ¿seguir su camino? Lo que logró sacar a flote fue un recuerdo perdido años atrás, ignorado por mucho tiempo. Se veía corriendo entre la lluvia, jugando a esquivar los chorros de agua arrojados por los autos, mojado y feliz, sonriente. ¿Cuándo fue la última vez que sonrió? A pesar de no tener certidumbre, adivinó que tiempo atrás sólo un gesto de aflicción poblaba su rostro. Por unos segundos el recuerdo lo distrajo, pero enseguida se desvaneció trayendo de vuelta el malestar.

Salir, observar las calles, las aceras, los comercios, las avenidas. Saber dónde estaba, era todo lo que necesitaba para que ese vistazo, cual si fuera un detonador, le devolviera de golpe lo que su mente se negaba a reconocer. Ese otro alguien que era el, se dirigió a la puerta, a la salida, a la ruta de escape de ese pequeño mundo disparatado y absurdo. Tomó la perilla la giró y abrió...

et maintenant?

Et maintenant,
qui devois je faire avec sa mémoire?
Oú puex je vendré sa voix au premiere diable?
Oú puex je enterrer trés, trés profond sa odeur?
Oú puex je laver moi pour qui sa essence laisse mon corps?

Et maintenant,
Oú puex je acheter une guide pour la vie?
Oú puex je laisse la asphixie qui me suivrs a tout parts?
Oú puex je recouvrer ma maudit esprit?

Et maintenant,
Oú puex je mourir pour laisse de etre elle?